¿Amar o no Vender… Vender o no Amar…? (Primera parte)
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Me impresiona particularmente como una profesión puede ser tan parecida a la vida personal y es evidente que cada uno puede conseguir en su respectiva profesión u oficio, algún aspecto particular que le recuerde a la vida cotidiana, ¿la razón? Las actividades humanas, tienen ese componente esencial, sin la cual no pueden existir, que no es otro que las mismas personas.
En ventas, esto sucede con mucha frecuencia, ya que una venta involucra mayormente a dos personas, un vendedor y un comprador, detalles más, detalles menos, ambas figuras pueden ser grupos o compañías, pero siempre se reduce al intercambio inicial y final de una propuesta u oferta y una decisión sobre la misma que siempre estará influenciado por lo emocional.
Recientemente experimenté un sobresalto, cuando al afrontar una situación personal, profundamente dolorosa para mí, me conecté con la expresión que titula este artículo. Evidentemente no habría posibilidad de escribirlo, sin haber procesado dentro de mí, todos los aspectos que dan forma y firmeza a este pensamiento. Es por eso que hoy este tema está aquí.
Con frecuencia estamos “atentos” a qué es lo que quieren los demás, pero lo hacemos únicamente desde el punto de vista profesional, muchas veces teniendo como único objetivo recibir algo a cambio, llámese comisión por la venta, un favor, o dejar al interlocutor, prospecto o potencial cliente, con una deuda emocional que busca amarrar un compromiso de compra en el futuro.
Mientras estamos en ese modo frío, simplemente nos perdemos la oportunidad de brindar al otro lo mejor de nosotros mismos, generando así situaciones de incomodidad en las que el servir cálida y genuinamente pasa a ser secundario y es entonces cuando nos convertimos en el tipo de Vendedor que nadie quiere recibir.
En pocas palabras, esto sucede cuando sacamos de la venta lo que la otra parte (prospecto, cliente potencial, empresa compradora, etc…) necesita y/o realmente quiere.
A esta altura te puedes estar preguntando que tiene que ver el Amar con todo esto (¿?). Pues la respuesta aunque es sencilla no es fácil de ver.
Amar, es entre otras cosas dar al otro lo que quiere / necesita, no lo que yo pienso que quiere o quiero que quiera. Lo mismo sucede con el proceso de ventas, es por eso que podemos ser más exitosos, no sólo en la venta, sino en la vida cotidiana, comprendiendo el proceso de servir detrás de amar o vender. Es por eso que la mayoría de las ventas que se cierran, son aquellas donde el cliente se siente apreciado y protegido como un ser querido por quien lo asesora en el proceso.
Es en la palabra servir, donde se concentra todo el secreto, no sólo de las ventas, sino de la vida en sí.
Servir de la mejor manera, dando el máximo de lo que somos para satisfacer los verdaderos requerimientos de nuestros clientes potenciales o seres queridos, es uno de los caminos que nos pondrá en el tope de la lista de las personas con resultados y plenitud con lo que hacen.
Habiendo hecho este símil, algunos detalles importantes para poner en práctica, a nivel profesional son los siguientes:
- Practica la escucha activa, pon atención a todo lo que sucede alrededor, no sólo a las palabras, sino al comportamiento de tu prospecto (ser querido), lenguaje corporal, expresiones, etc. Esto te dará más información de cómo satisfacer mejor sus necesidades.
- Toma notas durante la conversación, así podrás re-frasear las peticiones del cliente potencial a ver si vas comprendiendo lo que quiere. Esto genera mayor empatía.
- Comunica tus interpretaciones de las ideas del cliente para que puedas tener mayor claridad y certeza, que comprendes lo que realmente desea.
- Conoce tus productos y como puedes agregar valor, de esta manera podrás preparar la mejor oferta.
- Por ultimo, dale un vistazo a la película Jerry Mc Guire. Un clásico de Tom Cruise donde puedes tomar notas geniales con el personaje de corbata que aparece entre las escenas dando consejos. Una en particular me llamo la atención “Ama a todo el mundo o no podrás vender nunca nada”
En PASOS nos esforzamos por servir a nuestros clientes dándole valor a lo que realmente quieren, por eso, cuando presentamos una propuesta, es porque hemos entendido a cabalidad el proceso y tenemos una visión clara, en que las soluciones que creamos para sus inquietudes, están alineadas con lo que realmente el otro necesita
Amamos lo que hacemos y lo hacemos con pasión, enfocando nuestros Pensamientos, Acciones y Sentimientos Organizados hacia Soluciones®, que no son otra cosa que los resultados esperados por nuestros clientes, cuando nos confían una situación organizacional.
¿Y tú cuando vendes o amas, te enfocas en hacerlo desde el servir genuinamente?








